Plantas adaptogénas: como y cuando utilizarlas

El término adaptógeno fue acuñado originalmente en 1947 por N.V. Lazarev, un farmacólogo, para describir los efectos inesperados del dibazol (2-bencil benzimidazol), un vasodilatador desarrollado en Francia que aumentaba la resistencia del organismo al estrés. El término estrés se utiliza en el sentido clásico definido por Hans Selye como “un estado de amenaza de la homeostasis”1. Más tarde en 1969 el Dr. Brekhman definió los 3 factores para considerar una sustancia como adaptógena:

  • Deben reducir el daño inducido por el estrés.
  • Deben tener efectos estimulantes que aumenten el rendimiento mental y físico. Estos efectos deben ser diferentes al de los estimulantes convencionales del sistema nervioso central.
  • Deben ser inocuos y no desestabilizar las funciones corporales, sino normalizar aquellas que se encuentran alteradas por una patología.

Los adaptógenos, así definidos, constituyen una nueva clase de reguladores metabólicos (de origen natural) que aumentan la capacidad del organismo a adaptarse a los factores estresantes y evitar daños colaterales producidos por estos. En fitoterapia, tenemos plantas adaptógenas que pueden utilizarse para hacer frente al estrés, la fatiga mental y física, convalecencias, fortalecimiento del sistema inmune y para aumentar el rendimiento físico y mental.

Las plantas adaptógenas más importantes son:

  • Ginseng asiático (Panax ginseng). Aumenta la energía y la resistencia al estrés físico y al esfuerzo. Se une a receptores beta adrenérgicos de la membrana celular que desencadenan las rutas de transducción del segundo mensajero (AMP cíclico). La señal se envía a la mitocondria para que aumente la actividad de las enzimas de la glucólisis aerobia (ciclo de los ácidos tricarboxílicos). Esto incrementa la utilización de glucosa y la generación de ATP, aumentando así los niveles energéticos y disminuyendo los niveles de glicemia. También tiene acción antioxidante4. No se recomienda su empleo más de tres meses. El Ginseng puede potenciar los efectos de los Inhibidores de la monoamino-oxidasa (IMAOs) provocando la aparición de crisis hipertensivas y cefaleas. También puede potenciar los efectos de insulinas, antidiabéticos orales y antiagregantes plaquetarios. Estas interacciones se deberán de tener en cuenta en aquellos pacientes que sean polimedicados.
  • Eleuterococo (Eleutherococcus senticosus). Utilizado para aumentar la energía y la resistencia al estrés físico y mental. Aumenta la actividad mitocondrial, acelera la recuperación y evita el agotamiento del sistema inmunitario5. En algunos productos destinados a mejorar el rendimiento físico se encuentran combinados con otras plantas también de acción adaptógena como Cordyceps, Rhodiola, o esquisandra. Posee una acción inmunomoduladora estimulando la fagocitosis. No se recomienda su empleo más de dos meses.
  • Rhodiola (Rhodiola rosea). Mejora el rendimiento físico aumentando la actividad mitocondrial, el ATP muscular y de los niveles de creatina, resultando en una mayor fuerza física y resistencia. También reduce el período de recuperación y mejora la adaptación circulatoria al ejercicio (pulso y presión sanguínea). Proporciona un alivio temporal del estrés, la fatiga y la debilidad 6. Aumenta la percepción visual, la memoria a corto plazo y la atención. En los ensayos clínicos se ha observado que produce una mejoría, de forma dosis dependiente, en los siguientes parámetros: agotamiento, descenso de la motivación, somnolencia, disminución de la líbido, desórdenes del sueño y deficiencia cognitiva 7
  • Ashwagandha (Withania somnifera): Ayuda al organismo a restablecer su equilibrio tras situaciones de estrés. Ayuda a disminuir los niveles de cortisol, hormona elevada en casos de estrés crónico. Se ha empleado tradicionalmente para tratar los estados de ansiedad, hiperexcitabilidad nerviosa, astenia, hipertensión suave y diabetes Tipo II. También se ha empleado como coadyuvante en los tratamientos con quimioterapia y radioterapia por sus propiedades antioxidantes y detoxificantes. En medicina ayurvédica se recomienda la raíz para tratar los estados asociados a debilidad general, el reumatismo, la pérdida de memoria y la espermatorrea. Por su acción sedante e incluso hipnótica, según la posología, no se recomienda su uso junto con ansiolíticos como las benzodiacepinas. Presenta un buen margen de seguridad y se puede utilizar en largos periodos de tiempo.8

Según los factores e intensidad en que se presenten, nos decantaremos más hacia una planta u otra. Y para obtener los máximos beneficios, deberemos tener en cuenta el periodo máximo de tiempo a utilizar.

BIBLIOGRAFIA

  1. Pamossian et al.(1999). Plant adaptogens III.* Earlier and more recent aspects and concepts on their mode of action. Phytomedicine, Vol. 6(4), pp. 287–300
  2. Pamossian et al.(2012) Adaptogens stimulate neuropeptide Y and HSP72 expression and reléase in neuroglia cells. Front Neurosci 6: 6.
  3. EMEA/HMPC/102655/2007.Reflection Paper on the Adaptogenic Concept. European Medicines Agency. London, 8 May 2008.
  4. Oliynyk and Oh (2013) Actoprotective effect of ginseng: improving mental and physical perfomance. J Ginseng Res Vol. 37, No.2, 144-166.
  5. Bone and Mills (2013) Principies and practice of phytotherapy. Second Edition, Elsevier.
  6. Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) Community monograph on Rodhiola rosea L., rizoma et radix. EMA/HMPC/232091/2011.
  7. Ishaque S, Shamseer L, Bukutu C, Vohra S. Rhodiola rosea for physical and mental fatigue: a systematic review. BMC Complement Altern Med 2012; 12: 70. doi: 10.1186/1472-6882-12-70.
  8. Mishra LC., Singh BB., Dagenais S. Scientific basis for the therapeutic use of Withania somnifera (ashwagandha): a review. Altern Med Rev. 2000, 5 (4): 334-346.

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